La evaluación neuropsicológica es un proceso clínico que permite comprender el funcionamiento cognitivo y emocional de una persona en áreas como la atención, la memoria, el lenguaje, el razonamiento, las funciones ejecutivas, la regulación emocional y la conducta.
Su objetivo principal es establecer el perfil cognitivo del individuo, identificando fortalezas y áreas de dificultad, con el fin de orientar apoyos, intervenciones y decisiones en contextos educativos, familiares y clínicos.
¿En qué consiste?
La evaluación neuropsicológica corresponde a un proceso estructurado que utiliza instrumentos estandarizados y validados científicamente para medir distintas habilidades cognitivas y emocionales. Este proceso incluye:
• Entrevista clínica inicial, orientada a conocer la historia personal, familiar, educativa y de salud.
• Aplicación de pruebas neuropsicológicas, ajustadas a la edad y características de la persona evaluada.
• Observación clínica directa y, cuando es necesario, recopilación de información complementaria (informes escolares, entrevistas adicionales, entre otros).
• Elaboración de un informe profesional completo, que incluye resultados, conclusiones diagnósticas (cuando corresponda) y orientaciones claras para la familia y/o el entorno educativo.
• Sesión de devolución, en la cual se explican los hallazgos y se entregan recomendaciones específicas, priorizando la comprensión de los resultados más allá de los tecnicismos.
Esta evaluación permite una comprensión profunda del funcionamiento cognitivo y conductual, facilitando la toma de decisiones informadas y el diseño de estrategias ajustadas a cada persona.
No se requiere orden médica para solicitar una evaluación neuropsicológica. La atención es presencial, se realiza entre cuatro y seis sesiones y está disponible desde los 6 años en adelante.
Valor: $300.000